Cerraduras de felicidad guardadas en rincones recónditos que ni siquiera tú sabes donde se encuentran, de pronto llega alguien que te abre la mano y te entrega una llave maestra que te descubre otra visión, otra perspectiva que te enseña el camino hacia esas cerraduras y finalmente, todo lo que imaginabas lo tienes al alcance de tu mano.
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